Madrugadas de discoteca

Y me sentía de nuevo el idiota
en el patio de la escuela
– a veces un hombre nunca sale de ahí-
todos pueden ver la marca.

-CHARLES BUKOWSKI

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Mirando culos
de chicas que no deseamos
________________________pero que igual sacaríamos a bailar
si tuviéramos más armas
que esta cerveza a sobreprecio,
pues en los bares últimos de la noche (Jaime Gil de Biedma dixit)
no se le hace asco a nada,
ni siquiera a los vellos púbicos con pintalabios
que el mesero deja en nuestros vasos.

Nuestro ganado lo faenó
un tipo con aspecto de albañil
_________________________que mueve la cintura como todo un ganador.
Entonces nos frotamos contra la pared más cercana
y con la plata del taxi
compramos más alcohol,
_____________________¡que no se note pobreza!
__________________________________________gritamos furiosos
para que las feas que hace dos horas
no hubiésemos tocado ni con una pala y un papel
vean lo que se perdieron.
Nos vamos a pie y en silencio,
no sin antes dejar rastros de vómito y sangre
debajo de la mesa del bar.

2 Respuestas a “Madrugadas de discoteca

  1. me he divertido mucho con este poema (medio pluto) y con los cuentos que lei esta tarde de tu libro… (por cierto les gustan a algunas mujers eh!). un abrazo ( dios ha matado un hippie! aleluya!)

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