DESDE CHILE: dos reseñas sobre la 4ta edición de MISS O’GINIA

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Tu retorno con aliento a peluche, biberón y verga ajena:
Miss O´Ginia de Fernando Escobar Páez

Por ROLO MARTÍNEZ TRABUCCO

Los textos que componen Miss O’ginia, trazan una línea escritural que escapa, por lejos, de ese campo quebradizo y facilista que se enlista como fórmula, tal vez inconclusa o inacabada, entre aquello que llamamos marginal. Tampoco se adscribe al grupo de literaturas pseudo pornográficas o eróticas que pueblan y atiborran Internet, y que, entre vaivenes, gemidos y cadencias, sitúan el hecho de la descripción, como un ejercicio prestablecido y tácitamente limitado. En efecto, los textos, o mejor dicho aún, por antonomasia, la obra de Fernando Escobar Páez, dibuja un compendio donde caben, entre otros, seres que carecen de vergüenza, pensadores o intelectuales que advierten con exactitud, los ciclos de la vellosidad, del olor ácido de los genitales, de la simetría del recto y la figura prístina del falo, en rigor, habitantes –para nada dormidos– de ese pequeño trozo de oscuridad que se sitúa como un universo paralelo en cualquiera de las pequeñas y grandes ciudades de nuestro continente. En este libro, el autor nos revela, más allá de la soltura, el lenguaje crudo y eficaz con que atiende cada uno de los textos, un dominio que es propio de aquellos autores quienes previo al acto escritural,  han transitado a largo y grueso modo por su obra.  Quizás por esta razón, el autor no sólo asume el papel de escritor o cronista de sus íntimas o más desviadas experiencias, sino que, disfrazado de doctor o científico, de drogadicto under o hereje, hace eco de las voces que, al menos en la literatura, han sido silenciadas por el conservadurismo y aquello  tan políticamente correcto.

Llama la atención en estas historias,  el despliegue reflexivo de sus personajes, y en especial, de aquellos que se asumen en la historia, como meros o vulgares confidentes, cito:

“Si una mujer de veinte y seis años tiene por referente intelectual a Silvio Rodríguez, significa que —además de estúpida— es mal follada”

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En Tacna, tomando cerveza con Rolo (izq), durante el Festival Premio Roberto Bolaño del año pasado.

Sin ser personajes totalmente triunfales, quienes habitan en las historias de Escobar Páez, se alejan del discurso poético de la derrota, y, de igual modo, sin ser eximios o experimentados pensadores, se destacan por conjeturar o elaborar sentencias, la mayoría de las veces, de grueso calibre.

No es, sin embargo, por ese lenguaje frontal, ni por la vaguedad entre los tosco, lo bizarro y lo extrañamente hermoso, que debiese considerarse Miss O´ginnia como una de aquellas obras que son irremplazables. En primer lugar, nos aproximamos a una trabajo que abunda en lo genuino, ya sea por la desnudez con que plantea el tema de su propia experiencia como también, porque entre las líneas se intuye una ausencia de falsas miradas. En segundo lugar, quien ha sido capaz de entretejer una historia con los propios desaciertos sin caer en la blanda trinchera del optimismo, no puede sino ser un escritor que ha hecho de su trabajo el patio trasero de su propia vida. Cito:

“Mi terapeuta me pidió que intente masturbarme como la gente normal: pensando en mujeres bonitas y adorables, pero no puedo; mi verga tiene tanto miedo a la noche que sólo entre verrugas y derrotas puede besar a La Triple Diosa”

En versos como éstos, Fernando Escobar, no sólo transparenta la locura, sino que poetiza la soledad o el desarraigo desde la arista menos convencional, haciendo imposible al lector considerar la literatura –o al menos esta obra– como un hecho coherente, racional, aunque por otro lado, implique el desafío constante de abandonar lo secular y evidente, por construcciones que en la suma, componen un extracto  más cercano a lo real y tangible que a la irrealidad misma y ese cúmulo de sensaciones superfluas.

Publicado originalmente en: 

http://letras.s5.com/rmar101115.html

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LAS CUATRO EDICIONES DE MISS O’GINIA… de izq a der: Ecuador (Doble Rostro), España (Editorial Foc), Argentina (Ay Caramba) y Chile (La Liga Ediciones).

Miss O’ginia  de Fernando Escobar Páez: sexo e irreverencia

por EDUARDO J. FARIAS ALDERETE

 

Fernando Escobar Páez, es un narrador y poeta ecuatoriano que nos sorprende gratamente con Miss`O Ginia. Comenzamos por el provocador y llamativo título, la verdad es que algo de eso hay dentro de la mirada lasciva, seudocientífica, hilarante, irreverente y delirante. Exceso de adjetivos ¿Cierto?. Una pareja de sexólogos como    Masters y Johnson se devanaron el seso, estudiando  el principal aspecto de la humanidad, mientras Escobar Páez de un solo vistazo a punta de textos, relatos y breves poemas nos entrega una mirada global del Sexo del siglo XXI. Desde una mirada sociológica de ciertos comportamientos femeninos en el sexo, hasta las “bajezas” instintivas que el hombre como género puede llegar.

Hay conceptos novísimos que su contemporaneidad nos deja con cierto asomo de duda. “Feminazi” es un término al que pocos  acuden para definir algún grupo por ahí. Pero la irreverencia de Escobar va mucho más allá dejando este tipo de denominaciones atrás. El punto de vista sociológico, entre mujeres de baja estofa y tipos perdedores, esta obra literaria afila sus armas  a través de breves relatos, microcuentos  hasta fábula.

El ritmo es fino, preciso, a momentos veloz, golpeando los sentidos y la moralidad del lector que en momentos puede ver con “cierta” familiaridad. Y atención, que no sólo el acto en si es citado en sus diversos acápites, si no los diversos ribetes espirituales y atormentados que  consecuencialmente se presentan antes, durante y después de éstos. El valor de Miss`O Ginia deposita su planteamiento en esto, no es sorpresa que en su  envolvente proceder abarque hasta personajes que la historia, el arte o la religión.

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Presentación de Miss O’ginia en arica (octubre del 2015). De izq a der: Mauro Gatica (el editor de esa cochinada), Andrés Villalba Becdach, yo, Rolo Martínez e Iris Kiya.

Señera pluma, en que la influencia de literatos de diverso calibre, se aventura con desinhibición, donde su mejor arma es la palabra, incisiva, sarcástica, hace formidable el discurso cínico de Escobar Páez.

“Deben saber algo sobre la Guarra: es fácil de calibrar por los tres orificios de acuerdo a la extensión y temperatura deseadas, sus pechos hinchados son perfectos para pegarse un pajazo chino y su colección de pelucas y accesorios le da versatilidad. Ante todas estas virtudes, y por el módico precio de cinco dólares el palo, no fue difícil conseguir una clientela fiel.” Extracto del relato PROXENETA.

Lejos de querer citar a algunos notables acerca del leitmotiv de Miss O`Ginia, es más certero fijarnos en el siguiente aspecto, la ciencia o la seudociencia, en cómo el relato comienza a enriquecerse en el discurso y en la línea de diversos relatos que se hilvanas y que se leen de forma independiente también. En base a experimentos y dinámicas se trata de llevar a la práctica teorías “aberrantes”, que ( y esto lo escribo sin evitar la risa) pueden llegar a ser ley.

“Antes de compartir mi sabiduría con la comunidad científica, era indispensable fundamentar mis ecuaciones mediante la aplicación del método empírico; para ello procedí a afeitarme los genitales. ¡Craso error! Aparte de un sinfín de cortaduras, mi pubis sufrió una irritación análoga a la que padecí cuando contraje ladillas.” Extracto de LO QUE VENGA PRIMERO.

“La sintomatología clásica de este trastorno consiste en una picazón insistente en el pubis de la portadora, lo que la lleva a frotar sus zonas erógenas contra el macho más cercano que encuentre en ese momento, el cual, por lo regular, suele ser el mejor amigo de su novio oficial. El individuo es sometido a un toqueteo y lengüeteo disimulado que le provoca un ataque de priapismo. Otra señal clara es la costumbre que adquiere la hembra de posar su cabeza sobre la entrepierna del macho, que intenta disimular su erección; después de todo, ¡es la novia de su amigo! Mientras esto sucede, se desarrolla una conversación anodina donde monomaniacamente la hembra habla de cariño, detalles perversos de su vida sexual, planes de un futuro juntos y otros lugares comunes propios de su especie.” Extracto de EL SÍNDROME DE LA VAGINA FROTTAGE.

Esto es un botón de muestra. Es digno mencionar que esta línea “sicalíptica” de narrativa y poética es la que mantiene LA LIGA DE LA JUSTICIA EDICIONES, un ejercicio necesario e innovador dentro del ambiente literario de Chile y del continente.

Más allá de las inevitables consideraciones “sexistas” a la que los lectores puedan recaer, este libro tiene puntos brillantes haciendo recomendable su amena y liviana lectura.

Publicado originalmente en: 

http://gatopistola.blogspot.com/2016/05/miss-oginia-de-fernando-escobar-paez.html

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